Serie Detrás del producto · 1
En este blog casi siempre escribo tutoriales. Hoy quiero probar algo distinto: contarte la historia de uno de mis productos, cómo nació, cómo está hecho y lo que me ha enseñado. Empiezo con QR Fácil, una herramienta para crear códigos QR que tiene versión web en qrfacil.app y app para Android en Google Play.
Todo empezó con un evento
Un día necesitaba publicar un código QR para un evento. Nada complicado: un código que llevara a la gente a un enlace. Lo necesitaba rápido, así que empecé a buscar generadores en internet. Y me encontré con lo mismo una y otra vez: casi todas las opciones que encontraba eran de pago, o te dejaban crear el código pero te pedían pagar para usarlo de verdad.
Me quedé pensando en eso. Un código QR es algo que mucha gente necesita alguna vez, para un evento, un negocio pequeño o el menú de un restaurante, y no debería ser un obstáculo. Como programador, la solución estaba a mi alcance: crear algo que yo mismo pudiera usar gratis, y que cualquier otra persona también pudiera usar.
Así nació la primera versión web, que hoy puedes usar en qrfacil.app: un solo campo donde pegas una dirección o un texto, un botón y tu QR listo para descargar, sin crear cuenta.
De la web al teléfono
Mi trabajo es hacer aplicaciones web y móviles, tanto para dar a conocer productos como para resolver problemas reales de las personas. Con QR Fácil funcionando en la web, el siguiente paso fue natural: llevar el generador al teléfono, donde la gente pasa la mayor parte del tiempo.
Decidí hacer la app con Kotlin Multiplatform. La idea era escribir la lógica una sola vez y poder llevarla tanto a Android como a iPhone. La versión de Android ya está en Google Play, y el código de iOS ya existe. No lo he publicado todavía por contratiempos de agenda, pero está más cerca de lo que parece.
Cómo está hecho
Hoy QR Fácil tiene tres piezas:
- La app móvil, hecha con Kotlin Multiplatform.
- La web, hecha con React.
- El backend, hecho con Laravel, que se encarga de las cuentas, los códigos guardados y los QR dinámicos.
En la app puedes crear códigos de varios tipos, como enlace, texto, WiFi, contacto, correo, SMS o teléfono, personalizar colores, guardar tus códigos y sincronizarlos con tu cuenta. En la web hay páginas pensadas para usos concretos, como un QR para WhatsApp, para la red WiFi de tu local, para el menú o para tu Instagram.
Dos decisiones que no voy a cambiar
Hay dos cosas que tuve claras desde el principio, y las dos salen de mi propia experiencia como usuario.
La primera: los QR no llevan anuncios. Cuando alguien escanea tu código, tiene que llegar directo a tu contenido, sin pasar por una pantalla de publicidad. Quiero que QR Fácil llegue a la mayor cantidad de personas posible, y quien quiera apoyar el proyecto puede comprar la versión de pago. Prefiero ese trato a llenar tu código de anuncios.
La segunda: lo que pagaste no deja de funcionar. Me parece odioso pagar por algo y que un día, de repente, deje de servir. Por eso, si se acaba tu plan Pro, tu QR dinámico sigue abriendo el último destino que configuraste. Si imprimiste un menú o un afiche, no se te rompe de un día para otro. Esa idea la voy a mantener.
Lo más difícil no fue programar
Esta es la lección más grande que me ha dejado QR Fácil, y creo que le sirve a cualquiera que quiera crear su propio producto.
Cuando empiezas, piensas que lo difícil es desarrollar la app. Y sí, tiene su trabajo. Pero lo verdaderamente difícil viene después: publicarla y lograr que mucha gente la conozca y la use. Ahí está el mayor esfuerzo. Puedes tener una app que funciona muy bien, pero si nadie sabe que existe, es como si no existiera.
Y no termina ahí. Una vez publicada hay que mantenerla, corregir los fallos que aparecen y seguir mejorándola. Un producto no se termina el día que lo subes a la tienda; ese día en realidad empieza.
Si estás pensando en lanzar tu propia app, mi consejo es que le dediques tanto tiempo a darla a conocer como a programarla. Es la parte que más se subestima.
Lo que viene
Estoy trabajando en varias cosas que van a salir muy pronto:
- Una nueva versión de la web.
- La versión para iPhone, para que QR Fácil también esté en iOS.
- Un catálogo de productos dentro de la app, para que puedas mostrar y promocionar tus productos como en una mini tienda.
Esa última me emociona mucho, porque conecta con la razón por la que hago apps: ayudar a que la gente dé a conocer lo que hace.
Pruébalo
Si necesitas un QR para tu negocio, tu evento, tu menú o tu WiFi, descarga la app desde Google Play o pruébala directo en qrfacil.app, sin crear cuenta. Y si tienes comentarios o ideas, me encantaría leerlos.
Esta es la primera entrada de Detrás del producto. Si te gusta el formato, seguiré contando cómo nacen mis otros proyectos.



